tipos de marihuana

La planta del cánnabis la forman tres variedades: el cánnabis sátiva, el cánnabis índica y el ruderalis. Cada una de ellas tiene sus propias características morfológicas y psicotrópicas que las hacen diferentes entre sí.

Sin embargo, desde un punto de vista científico, verdaderamente todas las plantas de cánnabis son Cannabis Sativa L; estos términos se utilizan para distinguir las diferentes formas en las que se desarrolla la planta. Cannabis sativa ssp. sativa, cannabis sativa ssp. indica y cannabis sativa ssp. ruderalis son los nombres científicos, que consideran estas variedades como subespecies (la nomenclatura ssp. significa “subespecie”).

En este artículo, hablaremos sobre estas tres subespecies (o variedades) y sus características, los híbridos y las hierbas que se pueden vaporizar:

 Marihuana Sátiva o Cánnabis Sátiva

Cannabis sativa

Descubierta en 1753 por el científico naturalista y zoólogo Carlos Linneo, el cánnabis sátiva es una especie herbácea de la familia Cannabaceae originaria de Asia.

Es una planta anual dioica (que tiene machos y hembras) con un periodo de floración entre 9 y 12 semanas. Para sobrevivir, necesita de climas cálidos; por ello, normalmente se cultiva en zonas ecuatoriales como México, Tailandia o la India.

En cuanto a su forma, hay una clara diferencia entre el cannabis sativa y el resto de subespecies. La marihuana sátiva tiene un tallo más alto con unas hojas más delgadas y largas, mide entre 2 y 5 metros; tiene un aroma frutal no fuerte y un color verde claro con toques amarillos en hojas y flores. Sus cogollos suelen tener una forma alargada y aireada que hace que pesen menos.

Por otro lado, su efecto psicoactivo provoca la activación del estado de alerta, una sensación de euforia y un aumento de la energía. Esta variedad es perfecta para consumir por el día, debido a su ratio CBD:THC, con un contenido menor de THC en comparación con la índica. Al consumir, tiene un sabor terroso y penetrante, pero con un aroma floral y delicado.

Kali Mist, Colombian Gold y Santa Sátiva son algunas de las variedades más famosas. Las semillas de genética sátiva tienen una forma redondeada, son un poco más pequeñas que las de índica y su color es liso sin apenas atigrado.

Marihuana Índica o Cánnabis Índica

Cannabis indica

La variedad de cannabis índica es todo lo contrario que su hermana. Descubierta en 1783 por el naturalista francés Jean-Baptiste Lamarck, es una variedad del cannabis proveniente de Oriente Medio (Pakistan y Afganistan).

Con un periodo de floración de entre 6 a 9 semanas, se adapta mejor a cultivos de interior. Mide entre 1 y 2 metros y es una planta frondosa con hojas más cortas y anchas. En comparación con el cannabis sátiva, sus flores suelen ser más compactas y es un motivo por el cual suelen ser más sensibles al ataque de hongos y podredumbres. Además, son plantas que tradicionalmente se han utilizado para hacer hachís por producir mucha resina.

Su efecto es muy intenso y relajante, está indicada para el uso por la noche por ser relajante, inducir al sueño y alterar los sentidos, pues tiene un porcentaje mayor de THC en comparación con su contenido de CBD. Su sabor tiende a ser dulce, mientras que su aroma potente no es tan agradable como la sátiva; de hecho, si llevas índica su olor tan fuerte hará que todo el mundo sepa que llevas marihuana encima.

Algunas de las variedades más famosas son Blue Mystic, Bubble Kush o Ice. Por otro lado, en cuanto a sus semillas, el cannabis índica suele presentar semillas ovaladas y grandes con un color marrón oscuro y atigrado negro. Para tener un buen cultivo de cánnabis índica, decir que son plantas acostumbradas a tener buena luz y calor por menos tiempo, por lo que (como hemos visto) tienen una floración más rápida.

Cánnabis Ruderalis

cannabis ruderalis

El último tipo de marihuana es el cánnabis ruderalis. Esta es menos conocida por ser más “nueva”, pues su descubrimiento fue en el año 1924 por el botánico ruso D.E. Janischevisky.

Proveniente de Europa del Este, es una variedad silvestre autofloreciente (con la capacidad de florecer sin respetar los fotoperiodos) y muy resistente por su bajo contenido en terpenos que la hace poco llamativa para las plagas. Florece entre 2 y 4 semanas y físicamente es una planta de entre 50 y 70 cm con hojas más pequeñas y no tan abundantes como las otras variedades de cannabis.

Al tener un porcentaje muy bajo tanto de THC como de CBD, el cannabis ruderalis se utiliza sobre todo para hacer híbridos de sátiva e índica. Por ello, su efecto al contener ese ratio de cannabinoides produce más bien un dolor de cabeza que un efecto psicoactivo cuando se consume.

Las semillas más conocidas de ruderalis son: Amnesia Haze Automatic, Royal Bluematic o Royal Haze Automatic. La mejor época para cultivarlas es a finales de primavera y verano, pues cuantas más horas de luz más producirá. Además, las variedades autoflorecientes no se pueden trasplantar, así que mejor escoger una buena maceta (de unos 11 litros).

Por último, uno de los datos destacables sobre esta variedad es que verdaderamente, los botánicos no saben si calificarla como una subespecie o un híbrido, porque se ha descubierto que puede que sea una hibridación de la índica y la sátiva.

Híbridos de Sátiva e Índica

hibridos marihuana

Los híbridos son variedades de la marihuana creadas por los cultivadores para potenciar las diferentes características de las familias, sus terpenos y cannabinoides, teniendo así un efecto, sabor y/o duración deseada.

Como hemos dicho en el apartado anterior, hay muchos híbridos de cánnabis con ruderalis por crear así variedades autoflorecientes, aunque podemos encontrar cruces de todas, creando así diferentes variedades con las características que queramos: aroma, sabor, periodo de floración, tamaño, contenido de cannabinoides, etcétera.

Estos híbridos de marihuana se consiguen al escoger dos plantas, una femenina y una masculina, con una cualidad o cualidades determinadas con el objetivo de crear una cepa “al gusto”. La hibridación es muy complicada y la forman diversas fases: la selección artificial, el cruce F1, la selección F2, etcétera.

El breeder (la persona que se dedica a creer los híbridos del cánnabis) necesita cruzar de forma eficiente las plantas para conseguir la variedad que desea y que estas presenten una estabilidad genética (la tendencia de la planta a mantener sus genotipos a través de generaciones); por ello, se necesita un proceso de hibridación de varias generaciones para llegar a crear un híbrido que sea estable.

La mayoría de variedades que encontramos en el mercado son híbridos. Y estos se pueden dividir en tres tipos:

  • Híbridos de sátiva-dominante: cuando existe una dominancia en un híbrido, esto significa que la mayor parte de ese híbrido resultante tendrá más características de la variante dominante que de la otra. Por eso, vemos que los híbrido de sátiva-dominante son plantas altas con hojas alargadas y de un color claro. Algunos ejemplos de híbridos de sátiva-dominante son: Amnesia Haze, Vortex o las variedades Diesel, tan conocidas y vendidas en Estados Unidos caracterizadas por ese olor a combustible diesel que le da el nombre.
  • Híbridos 50/50: son híbridos con equilibrio genético de la sátiva y la índica. Estos híbridos son plantas fáciles de cultivar con un periodo de floración rápido y bastante resistentes Estas plantas tienen forma de candelabro con un follaje ancho en forma de arbusto. Algunos ejemplos de son: Agent Orange, Gorilla Glue o Bubble Gum.
  • Híbridos de índica-dominante: como hemos visto con la sátiva-dominante, al ser la indica la variedad dominante de este tipo de hibridación encontramos plantas con más características de esta subespecie: son plantas pequeñas con un color oscuro y una composición en la que predomina el THC. Algunos ejemplos de los híbridos de índica dominante son: Sweet Candy, Double White o Critical.

Este tipo de hibridación se hace con lo que llamaríamos variedades “puras”, es decir, aquellas subespecies no hibridadas que genéticamente son iguales al cannabis que crece en la naturalez de forma salvaje sin mezclarse con otros genes. Sin embargo, estas variedades “puras”, incluso las llamadas “sativas e índicas puras” tienen diferencias entre ellas: si comparamos una cultivada en una parte del mundo con otra cultivada en el otro extremo tendrán diferentes efectos. Y es que es muy difícil encontrar cepas 100% índicas o sátivas tras tantos años de experimentación e hibridación con las plantas del cannabis.

Esa es la razón por la que encontramos otro tipo de clasificación de los híbridos del cannabis. Esta se dividiría en:

  • Sátiva x sátiva: el cruce de dos sátivas
  • Índica x índica: el cruce de dos índicas
  • Sátiva x índica: cruce de sátiva con índica en la que la sátiva es dominante.
  • Índica x sátiva: hibridación de índica-dominante.

Este tipo de clasificación se debe a que al no haber plantas puras, podemos mezclar híbridos de sativa con indica o de sátiva con sátiva con diferentes dominancias para crear un híbrido de híbridos.

¿Puede usarse cualquier tipo de marihuana para vaporizar?

vaporizar marihuana

Sí, se puede usar cualquier tipo de marihuana para vaporizar. Elegir un tipo u otro dependerá del efecto, sabor y aroma que quieras que tenga cuando lo consumas. Algo que sí que hay que tener en cuenta a la hora de vaporizar una u otra variedad de cánnabis es la temperatura de vaporización. Y es que hay temperaturas “ideales” para vaporizar los diferentes tipos e híbridos de cánnabis para sacarle el mayor partido.

La sátiva e híbridos de sátiva-dominante lo ideal es vaporizarlas entre 178ºC y 195ºC. Durante el día a temperaturas más cercanas a los 178ºC por inducir a un efecto más mental, además de que al estar a temperaturas más bajas no produce tanto olor siendo más discreto consumirla. Al ser la sátiva una variedad con más contenido en CBD, este rango de temperatura se ajusta para sacar todo el contenido de este cannabinoide de la planta, por ello si consumimos un híbrido de sátiva-dominante, al tener menos contenido de CBD que una sátiva pura, añadir que lo correcto sería vaporizarla a un rango de temperatura un poco mayor: 190ºC durante el día y 195ºC por la noche.

Por otro lado, con las índicas y los híbridos de índica-dominante, el mejor rango de temperatura es entre 195ºC y 208ºC. La temperatura para vaporizar el CBD es mayor que la que necesitas para vaporizar el THC, por ello vemos un aumento de temperaturas en las variedades índicas. Para vaporizar las variedades de índicas puras, el rango perfecto sería entre 202-208ºC al contener menos CBD que los híbridos de índica-dominante que con un rango de temperatura de 195-202ºC se les sacaría todo el partido.

Al igual que con las sátivas, en estos rangos la temperatura menor está recomendada para consumir el cannabis de día y la más alta del rango para su consumo por la noche.

Puntuación del producto

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